¡Quiero ser autor!


¿Cómo Ser un autor de Monoblock?

¿Eres ilustrador, artista visual, fotógrafo o poeta? ¿Tienes ideas que quieres compartir con nosotros? ¡Bienvenido! Puedes enviarnos tu porfolio (preferentemente como un link a tu web, o flickr, o blog, o etc.) a quieroserautor@monoblock.tv. 

Recuerda estos importantes consejos:

1. Elige tus mejores trabajos. Menos es más. Impáctanos.

2. Recuerda que tú te estás presentando a nosotros. Hazlo con educación y de forma tal que disfrutemos conocerte.

3. Cuéntanos por qué quieres ser autor de Monoblock, y qué esperas de nosotros. Sé sincero.

4. No es necesario ser súper formal, pero nos gusta la gente que usa puntos, comas y acentos.

 

Todos los e-mails serán leídos. ¡Pero no podemos prometer editar a todos! Nuestra pequeña editorial independiente solo tiene capacidad para editar a un puñado de artistas. Sin embargo, los porfolios que nos conmueven tienen chances de ser recomendados en nuestro facebook, o a nuestros amigos editores de revistas, libros y otros proyectos.

Darte a conocer es el primer paso. Ojalá podamos acompañarte en los pasos siguientes. Y mientras tanto...

¡Acompáñanos en la aventura!

 

Cómo NO Ser un autor de Monoblock

...y estas son las cosas que NO nos gusta recibir.

 

1. Correos súper pesados con 1.000 imágenes sueltas, adjuntas. Eso no es una presentación educada, ni convincente.

2. Mensajes telegráficos. No podemos conocerte con una firma y una URL. ¿Qué pasó con "Hola" y "Por Favor"?

3. ¡SPAM! Que le pidas a tus 999 amigos que nos escriban para que te publiquemos, no garantiza de ningún modo tu publicación.

4. Propuestas que no tienen punto de contacto con lo que hacemos. Esto es una editorial de ilustradores y otros contenidos breves. Por ejemplo, no editamos a músicos. Nos encanta la música, pero ¡simplemente es otro negocio!

5. Propuestas indecentes del tipo "yo puedo conseguir un apoyo... una nota... una venta...". Hay que dar sin esperar nada a cambio. Sobretodo, a cambio de ser autor de Monoblock.

6. Ilustraciones que "nos recuerdan" al trabajo de otros ilustradores. No está mal observar el inspirador trabajo de otros... pero hay límites para el alcance de la inspiración (¡y la copia es un límite muy claro!).